Sheinbaum acusa intereses electorales en reclamo de Texas por nueve islas del Río Bravo

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acusó que el reclamo del gobierno de Texas sobre nueve islas ubicadas en el Río Bravo tiene un trasfondo electoral, al considerar que las autoridades estadounidenses buscan posicionar el tema en medio de los comicios que se realizan este martes 3 de noviembre en Estados Unidos.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria dejó en claro que el gobierno texano no tiene facultades para determinar por cuenta propia a qué país pertenecen estas formaciones territoriales.

“Primero, no decide el gobierno de Texas. Todo eso se decide a través de una comisión”, sostuvo Sheinbaum al explicar que la delimitación corresponde a la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), organismo encargado de atender los asuntos fronterizos entre México y Estados Unidos.

Al ser cuestionada sobre si considera que la postura de Texas responde a intereses políticos y electorales, la presidenta respondió afirmativamente.

Texas reclama nueve islas del Río Bravo

La controversia comenzó luego de que Dawn Buckingham, comisionada de Tierras de Texas, anunciara que nueve islas ubicadas en el Río Bravo, entre Laredo y McAllen, fueron identificadas como propiedad estatal.

Los territorios en disputa comprenden aproximadamente 27 hectáreas y, de acuerdo con las autoridades texanas, su reconocimiento como propiedad del estado permitiría facilitar el acceso de fuerzas de seguridad para realizar labores de vigilancia fronteriza y evitar que sean utilizadas como refugio por grupos delictivos.

El anuncio fue realizado el pasado 30 de octubre y provocó una reacción de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), que rechazó cualquier intento de modificar unilateralmente los límites territoriales entre ambos países.

¿Quién determina a qué país pertenecen las islas?

Sheinbaum explicó que las islas pueden formarse debido a los movimientos naturales del agua y las modificaciones en el cauce del Río Bravo.

Por ello, señaló que es necesario realizar mediciones para establecer de qué lado de la frontera se encuentra cada territorio. Si una isla está del lado estadounidense corresponderá a ese país; si está del lado mexicano, pertenecerá a México, y si la delimitación determina que se encuentra dividida, deberá reconocerse esa condición.

La Cancillería recordó que el Tratado de Límites de 1970 establece los criterios para definir la frontera y que corresponde a la CILA realizar las determinaciones correspondientes.

De esta manera, el Gobierno de México sostuvo que las declaraciones de las autoridades texanas no representan una resolución definitiva sobre la soberanía de las nueve islas.

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Redacción
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