La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, propuso instalar casilleros en escuelas de educación básica para que estudiantes puedan guardar sus teléfonos celulares durante las clases y reducir las distracciones asociadas al uso de estos dispositivos.
La propuesta contempla gabinetes con alrededor de 30 compartimentos individuales. La idea es que cada estudiante pueda depositar su teléfono, cerrarlo y conservar la llave para recuperar el dispositivo al finalizar la jornada escolar.
Brugada señaló que la medida todavía deberá ser analizada con la participación de autoridades escolares, docentes, madres y padres de familia, además de las propias niñas, niños y adolescentes.
Preparan diálogo sobre el uso de celulares
Como parte de la discusión sobre la regulación de teléfonos móviles en los planteles, el Gobierno capitalino anunció que el próximo 17 de septiembre se realizará un diálogo participativo para conocer la opinión de estudiantes sobre el uso de celulares, las aplicaciones que utilizan y las reglas que consideran adecuadas dentro de las escuelas.
La mandataria capitalina planteó que las decisiones sobre el uso de estos dispositivos deben considerar las experiencias de la comunidad escolar y no limitarse únicamente a establecer prohibiciones.
CDMX prepara una Ley de Derechos Digitales
Brugada también anunció que su administración impulsará una Ley de Derechos Digitales de las Infancias y Adolescencias, con una propuesta de carta de derechos enfocada en aspectos como privacidad, seguridad, protección de datos personales y transparencia sobre el funcionamiento de los algoritmos.
La iniciativa también contempla mecanismos para enfrentar prácticas digitales manipulativas y establecer vías de denuncia ante situaciones de violencia digital.
El Gobierno capitalino busca que estas acciones formen parte de una estrategia más amplia para promover un uso responsable de la tecnología y proteger el bienestar de niñas, niños y adolescentes.
La propuesta aún no es una prohibición
Aunque los casilleros representan una alternativa para mantener los celulares fuera del alcance durante las clases, la medida todavía se encuentra en etapa de propuesta y diálogo.





