La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, calificó este jueves como propaganda y calumnias las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien incluyó a México entre los supuestos “narcoestados” de América Latina comparándolo con regímenes como los de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Durante su conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional, Sheinbaum minimizó las declaraciones de Ayuso y refirió que no está segura de si vale la pena responderle, aunque sí consideró necesario aclarar que las acusaciones son absolutamente falsas y carentes de fundamento.
“No sé si valga la pena contestarle, la verdad. Pero hay algo que sí es muy importante: es absolutamente falso lo que dicen”, afirmó la mandataria.
Sheinbaum subrayó que México ha decidido su propio destino, lejos de modelos extranjeros, y que el proyecto de la “Cuarta Transformación” se basa en raíces y principios propios del país. También enfatizó que en México hay libertad de expresión y nadie es perseguido por opinar, aun cuando, a su juicio, las afirmaciones de Ayuso equivalen a propaganda y mentira.
La presidenta mexicana defendió la gestión de su gobierno en materia de seguridad, señalando que la realidad es distinta al señalamiento difundido por la política española: destacó la reducción del 42 % en homicidios entre septiembre de 2024 y enero de 2026 y la detención de 28 000 personas como muestra de que no hay impunidad ni colusión entre el crimen organizado y el Estado.
Asimismo, puso como ejemplo la detención del alcalde de Tequila, Jalisco, acusado de presuntos vínculos con la delincuencia, para subrayar que incluso funcionarios de su propio movimiento político están sujetos a la ley sin trato preferencial.
Las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso se dieron durante un evento organizado en Mar-a-Lago, en Estados Unidos, donde comparó al gobierno mexicano con regímenes que, según ella, han sido dominados por el crimen organizado y la ideología de izquierda.
Este señalamiento generó controversia internacional y respuesta inmediata del gobierno mexicano a través de Sheinbaum.
Sheinbaum rechazó firmemente esas comparaciones y dijo que discursos como ese no contribuyen a la cooperación ni al entendimiento entre países, subrayando la soberanía y autodeterminación de México frente a opiniones externas.





