Laura Ramírez y Gabino Santiago López, integrantes de la comunidad triqui, anunciaron que presentarán una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México por la separación de su hija recién nacida, quien permaneció durante siete días en el Hospital Pediátrico de Peralvillo.
La bebé, llamada Diana Laura, fue entregada a sus padres después de que autoridades verificaran su filiación. La familia sostiene que la menor fue retenida luego de que acudieran a recibir atención médica y no pudieran presentar una hoja de alumbramiento, debido a que el nacimiento ocurrió en su domicilio.
Exigen disculpa y reparación del daño
Tras recuperar a su hija, los padres acudieron a las instalaciones de la Fiscalía capitalina acompañados por integrantes de la comunidad triqui para exigir que se investigue lo ocurrido.
Laura Ramírez señaló que la separación de su bebé le provocó angustia y cuestionó la actuación de las autoridades, mientras que su esposo afirmó que el caso refleja actos de racismo y discriminación contra integrantes de pueblos indígenas.
La familia también solicitó una disculpa pública de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, además de una reparación integral por los daños que aseguran haber sufrido durante los días en que permanecieron separados de la menor.
La bebé nació en casa
De acuerdo con el relato de los padres, la niña nació el 24 de septiembre por la noche en el domicilio familiar. La madre no pudo trasladarse a un hospital debido a que el parto ocurrió de manera imprevista.
Días después, la pareja llevó a la recién nacida a un centro de salud para que recibiera atención y posteriormente fue canalizada al Hospital Pediátrico de Peralvillo.
Sin embargo, después de que la menor fuera atendida, los padres señalaron que el hospital ya no permitió que se la llevaran. Ante las dudas sobre la identidad de la bebé y la falta de documentación que acreditara el nacimiento, intervino la Fiscalía capitalina.
Realizan pruebas para confirmar la filiación
La controversia llevó a las autoridades a realizar pruebas genéticas para determinar el vínculo entre Laura Ramírez y la recién nacida.
Finalmente, la Fiscalía informó que la filiación materna fue confirmada y la menor pudo regresar con su familia. El organismo capitalino sostuvo que su intervención tuvo como propósito verificar la identidad de la bebé y garantizar su seguridad.
La familia, sin embargo, considera que la actuación de las autoridades fue injustificada y anunció que buscará que se determinen responsabilidades.
Comunidad triqui respalda a la familia
Integrantes de la comunidad triqui se concentraron frente a la Fiscalía para respaldar a los padres y exigir una investigación.
Con pancartas, denunciaron presuntos actos de racismo y discriminación y demandaron que las autoridades eviten que situaciones similares vuelvan a ocurrir con otras familias indígenas.
La familia también recibió acompañamiento de instituciones relacionadas con la atención a pueblos indígenas y organismos de derechos humanos durante el proceso para recuperar a la menor.
El caso ha generado cuestionamientos sobre los protocolos que deben seguir las autoridades cuando un bebé nace fuera de una institución médica y sus padres no cuentan inmediatamente con documentación que acredite el alumbramiento.





