De acuerdo con la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social, la Ciudad de México enfrenta un notable incremento en la población callejera, lo que ha generado preocupación entre las autoridades y ciudadanos.
Se estima que más de 17,000 personas habitan en las calles de la Ciudad de México, cifra que refleja un aumento del 8.3% con respecto a años anteriores.
Este fenómeno, que impacta no solo en la percepción de la ciudad, sino también en la existencia de miles de individuos, posee raíces intrincadas que incluyen elementos económicos, sociales y de salud.
La Alcaldía Cuauhtémoc fue la que más concentró a esta población, con un total de 616 personas, lo que representa más del 50% del total. Dicha demarcación tenía registrados a 304 en situación vulnerable en 2022.
Entre las causas más citadas se encuentran la crisis económica agravada por la pandemia de COVID-19, que dejó a muchas familias en situaciones vulnerables y sin acceso a servicios básicos. Además, la falta de políticas efectiva de reintegración social y apoyo a las personas en situación de calle ha contribuido a la permanencia de este problema en las vías públicas.
Algunos vecinos han levantado la voz cuando hay población callejera frente a sus casas para pedir que sean retirados. Los gobiernos también responden haciendo traslados, pero sin tocar el problema de fondo, sólo pasándolo de un lugar a otro.
“Esa línea tan delgada de no ser sensible a la calidad humana, eso se rompe. Y el Gobierno o alguien nos tendría que capacitar para saber qué hacer con la gente en situación de calle, cómo los ayudamos para dejar de ser invisibles”, aseguró Francisca Cruz Camargo, especialista de la UNAM en Sociología.
“No sabemos el impacto emocional que causa estar en las calles, cada persona tiene su historia y eso debería de documentarlo también el Gobierno”.
La mayoría de quienes se encuentran en esta situación son adultos jóvenes y personas de la tercera edad, quienes enfrentan peligros como la violencia y la explotación. Las autoridades han implementado programas de asistencia y refugios, pero estos esfuerzos no han logrado dar una solución definitiva al problema.





