La celebración de la Copa Mundial de Fútbol 2026 está provocando un incremento notable en los precios de las rentas de viviendas en la capital mexicana, especialmente en zonas urbanas con alta demanda de hospedaje temporal.
Diversos sectores del mercado inmobiliario capitalino han registrado movimientos al alza en los costos de arrendamiento en los últimos meses, impulsados por la llegada de aficionados, turistas y servicios vinculados al evento mundialista que se celebrará este año en México, Estados Unidos y Canadá.
Especialistas en bienes raíces señalan que la presión sobre los precios también se debe a que la oferta de hospedaje tradicional —como hoteles y hostales— está cerca de agotar su capacidad durante las fechas del torneo, lo que obliga a muchos visitantes a buscar alternativas de alojamiento como departamentos particulares y estancias de corta duración.
En este contexto, plataformas de hospedaje tipo Airbnb han visto cómo las tarifas promedio por noche se elevan de forma significativa en sedes como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
En algunos casos los aumentos superan el 80 % respecto a años anteriores, lo que a su vez empuja al alza los precios en contratos de renta a mediano y largo plazo.
Ante esta situación, autoridades locales han evaluado medidas como la regulación de plataformas de estancia temporal o la creación de un registro de propietarios, con el objetivo de mitigar efectos negativos como la escasez de vivienda disponible y la especulación.
Sin embargo, críticos advierten que tales acciones podrían derivar en un mercado paralelo fuera de control si no se acompañan de políticas de ordenamiento claras.
Los habitantes de colonias cercanas a los recintos deportivos y zonas céntricas han expresado su preocupación por el impacto que estos aumentos pueden tener en su economía familiar, en un momento en que los ingresos de muchas familias todavía no han mostrado una recuperación significativa frente al alza generalizada de precios.





