La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) inició este miércoles un paro nacional de 72 horas con movilizaciones en la capital del país, en medio de un llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum a mantener las protestas de forma pacífica.
Durante su posicionamiento, la mandataria reconoció el derecho del magisterio a manifestarse y defendió sus demandas, aunque insistió en que las movilizaciones deben realizarse sin violencia ni afectaciones mayores a la ciudadanía.
El paro, programado del 18 al 20 de marzo, contempla marchas, bloqueos y la instalación de un plantón en el Zócalo capitalino, como parte de la presión del magisterio disidente para exigir mejoras en pensiones, condiciones laborales y la derogación de reformas previas.
Desde temprana hora, contingentes de maestros comenzaron a concentrarse en puntos clave de la ciudad, incluyendo una movilización del Ángel de la Independencia hacia el Centro Histórico, lo que ha generado afectaciones viales en importantes avenidas.
En este contexto, Sheinbaum subrayó que su gobierno mantiene abiertos los canales de diálogo con la CNTE, al tiempo que reiteró su respaldo a los docentes, destacando su papel en el sistema educativo nacional.
Sin embargo, también hizo énfasis en la necesidad de evitar confrontaciones o actos violentos durante las protestas, en un escenario donde las movilizaciones del magisterio históricamente han derivado en bloqueos y tensiones con autoridades.
Las acciones de la CNTE no solo se limitan a la capital, ya que también se han convocado movilizaciones en diversos estados del país, reflejando el alcance nacional del movimiento.
El paro ocurre en un momento clave para la administración federal, que enfrenta presión del magisterio para atender demandas estructurales, mientras busca mantener la gobernabilidad y el orden en la capital del país.





