Clara Brugada entrega la primera escuela renovada bajo el programa “1, 2, 3 por mi Escuela” en CDMX

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, encabezó la entrega de la primera escuela intervenida mediante el programa “1, 2, 3 por mi Escuela”, una estrategia de rehabilitación integral de planteles públicos de educación básica en la capital del país.

La escuela beneficiada es la Primaria Matilde Acosta, ubicada en la colonia Lomas de Plateros de la alcaldía Álvaro Obregón.

En el acto, Brugada destacó que esta intervención marca el inicio de un ambicioso plan que busca renovar dos mil 750 planteles públicos de nivel básico en las 16 alcaldías de la ciudad antes de que concluya su administración en 2030.

El programa se distingue por su enfoque integral y participativo, ya que madres, padres de familia, docentes y directivos de cada escuela deciden de manera conjunta las necesidades más urgentes de sus instalaciones.

La rehabilitación de la Primaria Matilde Acosta incluyó desde la construcción de una techumbre de más de 500 metros cuadrados hasta trabajos de impermeabilización, pintura, iluminación, rehabilitación de banquetas y mejoras en accesos y seguridad.

Además de los trabajos de infraestructura, la escuela ahora cuenta con un Aula Digital Mixtli, equipada con computadoras, tabletas, pizarras interactivas y kits de robótica, con el propósito de facilitar el acceso a tecnologías educativas de vanguardia para las y los estudiantes.

Una inversión histórica en educación

Brugada Molina explicó que el programa contempla la intervención de alrededor de 500 escuelas por año, destinando un mínimo de dos millones de pesos por plantel para asegurar mejoras significativas en cada comunidad educativa.

Esto representa una inversión acumulada de mil millones de pesos durante su administración para transformar la infraestructura escolar en toda la ciudad.

La mandataria enfatizó que la iniciativa procura garantizar que los espacios donde estudian niñas, niños y jóvenes estén en condiciones dignas y seguras, con servicios básicos como agua potable, baños en buen estado y aulas adecuadas para el aprendizaje.

Se espera que la estrategia beneficie a millones de estudiantes de educación básica en la Ciudad de México, fortaleciendo no solo la infraestructura física, sino también las condiciones para el desarrollo educativo y el bienestar comunitario.

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Redacción
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