Con la mira puesta en la Copa del Mundo de 2026, autoridades de la Ciudad de México trabajan en la implementación de una estrategia integral para garantizar que el evento se desarrolle bajo criterios de sustentabilidad y respeto al medio ambiente.
El plan contempla diversas acciones enfocadas en reducir el impacto ambiental que generará la justa internacional, en la que la capital del país será una de las sedes. Entre las principales medidas destacan el impulso a la movilidad sustentable, la gestión eficiente de residuos y el uso responsable de recursos naturales.
Como parte de esta estrategia, el gobierno capitalino busca fortalecer el transporte público y promover alternativas de traslado ecológicas para los asistentes, con el objetivo de disminuir las emisiones contaminantes durante el torneo.
Asimismo, se prevé la implementación de programas de reciclaje, reducción de plásticos de un solo uso y campañas de concientización dirigidas tanto a habitantes como a visitantes.
Las autoridades también analizan mecanismos para optimizar el consumo de agua y energía en los espacios que serán utilizados durante el Mundial, incluidos estadios, zonas de fanáticos y áreas turísticas.
El enfoque ambiental forma parte de los compromisos internacionales asumidos para la organización del torneo, que por primera vez se celebrará de manera conjunta entre México, Estados Unidos y Canadá.
Con estas acciones, la Ciudad de México busca posicionarse como una sede responsable y alineada con las tendencias globales en materia de sostenibilidad, en un evento que atraerá la atención de millones de personas en todo el mundo.





