La Ciudad de México anunció una inversión histórica de 5 mil 183 millones de pesos para modernizar su sistema de transporte público como parte de los preparativos para la Copa del Mundo de 2026, con el objetivo de mejorar la movilidad urbana y dejar un legado a largo plazo.
El plan, presentado por el Gobierno capitalino, busca transformar la forma en que millones de personas se desplazan diariamente, apostando principalmente por la electromovilidad y la modernización de infraestructura.
Infraestructura y transporte, eje del proyecto
Entre las acciones más relevantes se contempla el desarrollo de casi 200 kilómetros de infraestructura nueva o renovada, incluyendo:
- 100 km enfocados en sistemas eléctricos
- 50 km de mantenimiento en el Metro
- 34 km de nuevas ciclovías
Además, el programa incluye mejoras en sistemas clave como el Metro, Metrobús, Cablebús, Trolebús, Tren Ligero y la Red de Transporte de Pasajeros (RTP), que en conjunto movilizan a millones de usuarios diariamente.
Nuevas rutas y modernización
El proyecto contempla la creación y ampliación de rutas estratégicas, entre ellas:
- Nuevas líneas de Trolebús, como Huipulco–Universidad y Chapultepec–CU
- Una ruta de Metrobús que conectará el Aeropuerto con Paseo de la Reforma
- Modernización del Tren Ligero, denominado ahora “Ruta del Ajolote”
- Construcción de nuevas líneas de Cablebús
También se prevé la adquisición de unidades eléctricas y sistemas tecnológicos para mejorar la operación del transporte y la experiencia del usuario.
Uno de los objetivos principales es reducir hasta en 30% los tiempos de espera en el transporte público, además de facilitar la conectividad en puntos estratégicos como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Se estima que las mejoras beneficiarán a cientos de miles de usuarios adicionales cada día, además de optimizar los traslados para visitantes durante el Mundial.
Autoridades capitalinas subrayaron que, aunque el Mundial 2026 es el detonante, las obras están diseñadas para perdurar y mejorar la calidad de vida de la población en el largo plazo.
El plan posiciona a la capital como una ciudad que apuesta por un sistema de transporte más sustentable, eficiente e incluyente, en un contexto de creciente demanda de movilidad urbana.





