La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, presentó este lunes videos y fotografías que documentan condiciones de insalubridad y maltrato animal en el conocido Refugio Franciscano, ubicado en la alcaldía Cuajimalpa, luego de un operativo de rescate de animales que estuvo acompañado de polémica y protestas.
En una conferencia de prensa, la mandataria aseguró que las versiones que señalaban buenas condiciones en el albergue eran falsas y mostró evidencia gráfica donde, según el gobierno, se observan perros con sarna y presencia de ratas dentro de las instalaciones.
Brugada afirmó que las imágenes sirven para que la población vea la realidad de la situación que motivó la intervención de las autoridades.
El operativo, explicó, se realizó en cumplimiento de una orden judicial derivada de una investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), la cual encontró condiciones que ponían en riesgo la salud y la vida de los animales albergados.
Autoridades también han reportado que en el predio fueron localizados elementos que agravaban las condiciones de insalubridad, incluyendo lo que describieron como un crematorio clandestino, según declaraciones difundidas en medios locales.
Las imágenes difundidas muestran estructuras deterioradas y animales en aparente hacinamiento y sin atención veterinaria adecuada, según las autoridades capitalinas.
Brugada subrayó que la intervención no responde a intereses inmobiliarios o políticos y que, de hecho, su administración no permitirá ningún desarrollo inmobiliario en el terreno del refugio, negando así versiones que circularon en redes sociales sobre un posible despojo del predio.
El caso del Refugio Franciscano ha generado críticas y movilizaciones de activistas defensores de los animales, quienes han exigido claridad sobre el destino de los más de 900 animales rescatados y acusaron un trato inadecuado tras su traslado.
Por su parte, las autoridades han señalado que los animales están siendo atendidos en espacios oficiales y que se trabaja en un programa de adopción responsable, además de promover una iniciativa de ley para regular refugios y albergues para animales domésticos en la capital.
Este caso ha reavivado el debate sobre la protección animal y la supervisión de espacios destinados al cuidado de perros y gatos en la Ciudad de México.





