La Ciudad de México recordó a sus habitantes la importancia de contar con una Mochila de Vida o mochila de emergencia, equipada con alimentos, agua, medicamentos y artículos indispensables para enfrentar las primeras 72 horas posteriores a una situación de riesgo.
El llamado fue difundido por la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), que destacó la importancia de que las familias tengan preparados suministros que faciliten una evacuación o permitan atender necesidades básicas ante un terremoto, inundación u otra contingencia.
La recomendación coincide con llamados realizados por gobiernos de más de 50 países para que sus ciudadanos almacenen provisiones ante posibles desastres naturales, apagones, interrupciones de servicios, ciberataques y crisis sanitarias o geopolíticas.
¿Por qué varios países están solicitando almacenar suministros?
Las recomendaciones internacionales han llamado la atención debido a que distintos gobiernos han reforzado sus estrategias de preparación para emergencias.
En América, países como México, Canadá, Perú, Colombia, Ecuador, Chile, Estados Unidos, Brasil y Argentina cuentan con orientaciones para que la población tenga reservas de alimentos y artículos básicos.
En Europa, la Unión Europea promueve que sus habitantes puedan mantenerse por cuenta propia durante al menos 72 horas, mientras que algunos países asiáticos contemplan reservas de tres días y, de ser posible, hasta una semana.
Estas medidas responden a diferentes escenarios de riesgo y no representan, por sí mismas, una advertencia de que exista una emergencia internacional inminente.
¿Qué debe contener la mochila de emergencia?
De acuerdo con las recomendaciones de Protección Civil capitalina, la mochila debe ser individual y adaptarse a las necesidades de cada integrante de la familia.
Entre los artículos indispensables se encuentran:
* Agua embotellada y alimentos no perecederos.
* Radio portátil con baterías.
* Linterna de mano y pilas de repuesto.
* Cobija y una muda de ropa.
* Papel higiénico y toallas sanitarias.
* Dinero en efectivo.
* Botiquín y medicamentos personales.
* Alimentos y pañales para bebés.
* Cepillo y pasta dental.
* Duplicado de llaves de la vivienda y del vehículo.
* Silbato y encendedor.
* Libreta, hojas de papel y pluma.
* Copias de documentos importantes.
La dependencia también recomienda elaborar un plan familiar de prevención que contemple rutas de evacuación y puntos de encuentro en caso de que ocurra una emergencia.
Una medida preventiva ante diferentes contingencias
La mochila de emergencia forma parte de la cultura de protección civil que se fortaleció en México después del terremoto del 19 de septiembre de 1985.
En la capital del país, estas acciones buscan que las familias tengan herramientas para responder durante las primeras horas de una contingencia, cuando podrían registrarse interrupciones en los servicios básicos o dificultades para recibir ayuda.
Por ello, las autoridades reiteran la importancia de mantener los suministros en un lugar accesible, revisar periódicamente su estado y adecuar el contenido según las necesidades de niñas, niños, adultos mayores y personas que requieren medicamentos.





