La presidenta Claudia Sheinbaum busca acelerar la transición hacia los pagos digitales en México y reducir gradualmente el uso de efectivo, como parte de una estrategia para modernizar el sistema financiero, ampliar la inclusión bancaria y fortalecer la trazabilidad de las operaciones.
Sheinbaum planteó avanzar hacia un esquema en el que cada vez más transacciones puedan realizarse mediante tarjetas, teléfonos celulares y cuentas digitales, con especial atención en sectores como las gasolineras y las casetas de cobro.
La estrategia contempla modificaciones regulatorias para facilitar la apertura y utilización de cuentas bancarias digitales. Entre las propuestas se encuentra ampliar los límites de las llamadas cuentas N2, con el objetivo de que más personas puedan utilizarlas para realizar operaciones de mayor monto sin necesidad de acudir físicamente a una sucursal.
Buscan reducir costos de los pagos digitales
Uno de los primeros pasos está relacionado con las gasolineras. El gobierno federal y el sector bancario acordaron reducir temporalmente las comisiones asociadas con los pagos mediante tarjetas de crédito y débito, con la intención de disminuir los costos que enfrentan los establecimientos y contribuir a contener el precio de los combustibles.
La administración federal también pretende que el pago digital se extienda a otros sectores, particularmente al transporte y las casetas, como parte de una estrategia más amplia de digitalización económica.
Sheinbaum ha señalado que el objetivo no es dejar de inmediato a la población sin la posibilidad de pagar en efectivo, sino crear condiciones para que las alternativas digitales sean más accesibles y utilizadas por un mayor número de personas.
Inclusión financiera y combate a actividades ilícitas
De acuerdo con la estrategia presentada por el gobierno, disminuir el uso de efectivo permitiría contar con mayor trazabilidad de las operaciones financieras. Esto podría contribuir a combatir actividades ilícitas y reducir espacios para operaciones que actualmente son difíciles de rastrear.
La digitalización también busca facilitar que más mexicanos tengan acceso a servicios bancarios, historial crediticio y herramientas financieras desde sus teléfonos celulares.
El gobierno ha puesto como referencia experiencias internacionales como Brasil, donde el sistema de pagos instantáneos PIX impulsó el uso de transferencias digitales, y la India, que durante los últimos años ha avanzado en la digitalización de buena parte de sus operaciones.
El reto de las comunidades rurales
Uno de los principales desafíos será garantizar que la transición no deje fuera a las comunidades con problemas de conectividad o menor acceso a servicios bancarios.
Sheinbaum reconoció que para avanzar en la digitalización será necesario ampliar la conectividad y garantizar que las herramientas financieras puedan utilizarse también en zonas rurales.
La administración federal plantea así una transición gradual hacia un mayor uso de medios electrónicos, con la intención de reducir costos, ampliar la inclusión financiera y fortalecer el control sobre las transacciones, aunque el efectivo continuará siendo utilizado durante este proceso.
La propuesta buscara impulsar la digitalización de la economía mexicana y facilitar que los pagos puedan realizarse de manera rápida mediante dispositivos móviles y cuentas bancarias.





