La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que presentará una iniciativa de reforma para establecer un límite a las pensiones que reciben ex servidores públicos, de modo que ninguna supere el salario que percibe la titular del Poder Ejecutivo federal.
La mandataria explicó que la propuesta busca ajustar el sistema de pensiones de altos funcionarios bajo un criterio de austeridad y equidad en el uso de los recursos públicos.
Señaló que actualmente existen casos en los que ex integrantes de organismos autónomos, del Poder Judicial y de otras instituciones reciben pensiones considerablemente elevadas.
De acuerdo con lo adelantado por Sheinbaum, el objetivo es que el monto máximo de cualquier pensión financiada con recursos públicos tenga como referencia el ingreso presidencial, en concordancia con el principio constitucional de que ningún servidor público puede ganar más que la presidenta de la República.
La iniciativa será enviada al Congreso de la Unión en el próximo periodo legislativo y formará parte del paquete de reformas impulsadas por el Ejecutivo federal en materia de austeridad republicana.
La presidenta sostuvo que la medida no pretende afectar derechos adquiridos de manera arbitraria, sino revisar los esquemas que permiten pensiones que considera desproporcionadas frente a los ingresos de la mayoría de la población.
Especialistas en derecho laboral y constitucional anticipan que la discusión legislativa podría centrarse en la aplicación de la reforma a pensiones ya otorgadas y en los alcances legales respecto a organismos con autonomía constitucional.
El gobierno federal ha señalado que esta propuesta se suma a otras acciones orientadas a reducir privilegios en el servicio público y fortalecer la disciplina del gasto. El debate comenzará una vez que el Congreso reciba formalmente el proyecto de reforma.





