El Congreso de la Ciudad de México aprobó reformas para incrementar las sanciones contra las personas que arrojen basura en calles, avenidas, parques y otros espacios públicos, como parte de una estrategia para combatir la contaminación, prevenir inundaciones y fomentar una mayor cultura cívica entre la población.
Con las modificaciones avaladas por los legisladores capitalinos, quienes sean sorprendidos tirando residuos en la vía pública podrán enfrentar arrestos de entre 20 y 36 horas, además de la posibilidad de realizar trabajo comunitario o servicio social como medida correctiva.
La intención es que las sanciones tengan un carácter preventivo y restaurativo, más allá de una simple multa económica.
Los promotores de la reforma señalaron que la acumulación de basura en calles, banquetas, parques y sistemas de drenaje representa uno de los principales factores que contribuyen a las inundaciones durante la temporada de lluvias, además de generar problemas de salud pública y deterioro ambiental.
De acuerdo con datos expuestos durante el debate legislativo, la Ciudad de México enfrenta importantes retos en materia de manejo de residuos sólidos, debido a la gran cantidad de desechos que se generan diariamente y a la persistencia de tiraderos clandestinos en distintas zonas de la capital.
La reforma busca fortalecer la responsabilidad ciudadana respecto al cuidado de los espacios públicos y promover acciones que contribuyan a mantener limpias las calles de la capital.
Las autoridades capitalinas han señalado que el objetivo es reducir la contaminación urbana y evitar afectaciones a la infraestructura hidráulica de la ciudad.
Con esta medida, la Ciudad de México se suma a una tendencia de endurecimiento de sanciones contra conductas que afectan el entorno urbano, apostando por mecanismos que combinen castigos administrativos con acciones de beneficio comunitario.





