Sheinbaum advierte que no presentará una “reforma electoral desdibujada” ante falta de acuerdos políticos

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este jueves que presentará formalmente su propuesta de reforma electoral la próxima semana, pero advirtió que no tiene sentido impulsar una iniciativa que pierda su esencia por falta de consenso político.

Durante la conferencia mañanera, la mandataria explicó que el contenido de la reforma aún se negocia con aliados políticos, pero insistió en que no quiere enviar al Congreso un proyecto “desdibujado” por la falta de acuerdos sobre puntos clave.

La propuesta enfrenta resistencia de dos partidos aliados de la coalición gobernante: el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

Esos grupos han expresado desacuerdos en temas como la reducción del financiamiento público a los partidos políticos y la fórmula para elegir diputados plurinominales, que son elementos centrales de la iniciativa.

Ignacio Mier, coordinador parlamentario de Morena, dejó abierta la puerta para que la iniciativa se discuta en comisiones incluso si los aliados no la respaldan completamente, lo que refleja las divisiones internas y la presión por avanzar sin comprometer los objetivos del Ejecutivo.

La presidenta anunció que la propuesta se dará a conocer formalmente el próximo martes 24 de febrero, Día de la Bandera, en Palacio Nacional. En ese momento se espera que se presente el contenido oficial y se detallen los puntos estratégicos de los cambios planteados.

El proyecto busca, entre otras cosas, ajustar el gasto electoral, modificar la representación plurinominal para fortalecer la participación ciudadana, y explorar caminos para promover una mayor democracia participativa, aunque los detalles completos aún no se han dado a conocer públicamente.

El proceso de negociación se ha extendido en las últimas semanas, con llamados desde el gobierno para esperar a que se presente el texto completo antes de formarse juicios o posiciones definitivas.

La falta de acuerdos podría complicar la construcción de una mayoría calificada en el Congreso de la Unión, requisito para aprobar reformas constitucionales de esta naturaleza.

A medida que se acerca la fecha de presentación oficial, la atención política se centra en si la iniciativa podrá articular un amplio respaldo que incluya no solo a Morena, sino también a sus aliados, y qué modificaciones podrían surgir tras el debate legislativo.

Compartir
Redacción
Redacción