Las autoridades capitalinas pusieron en marcha un programa preventivo de seguridad domiciliaria con la entrega gratuita de 10 000 detectores de humo y gas en unidades habitacionales de la Ciudad de México.
La iniciativa, denominada “El Detector que Salva”, fue encabezada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, en un acto celebrado en la alcaldía Coyoacán.
La medida responde a la creciente preocupación por los riesgos asociados con fugas de gas en hogares, que en promedio provocan 11 incidentes diarios en la capital —incluyendo explosiones, incendios, intoxicaciones y asfixias—, según datos proporcionados por el Gobierno de la CDMX.
Los detectores distribuidos en esta primera fase cuentan con sensores que monitorean de forma continua la calidad del aire en espacios cerrados.
Estos dispositivos pueden identificar variaciones en la composición del aire y emitir una alerta sonora automática cuando se detectan gases inflamables, monóxido de carbono o niveles peligrosamente bajos de oxígeno.
La secretaria de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Myriam Urzúa Venegas, destacó que los aparatos forman parte de un kit básico de seguridad para viviendas, diseñado no sólo para alertar a los habitantes de un posible peligro, sino también para fomentar una cultura de prevención entre quienes viven en complejos habitacionales.
Además de la entrega de detectores, el programa incluye jornadas de capacitación y orientación en materia de protección civil, donde se instruye a los residentes sobre cómo actuar en caso de una alarma: desde ventilar áreas afectadas hasta contactar a los servicios de emergencia.
Las autoridades recomiendan que los dispositivos se instalen en cada nivel de la vivienda, en zonas como pasillos —lejos de cocinas y baños— para evitar falsas alarmas y garantizar una mayor cobertura preventiva ante posibles fugas.





