Fue aprobado en el Congreso de la Ciudad de México (CDMX), con 43 votos a favor y 16 votos en contra, la eliminación de 7 órganos autónomos, entre ellos el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, INAI.
Para la oposición “es un retroceso para la democracia”, mientras que Morena, aseveró que era fundamental eliminar órganos que eran “onerosos y no daban resultados”.
El diputado local del PRI, Omar García, expuso que la reforma “es un retroceso peligroso para nuestra democracia: los órganos constitucionales autónomos que pretenden desaparecer no son obstáculos ¡Son pilares fundamentales, son garantías del equilibrio de poderes y de la protección de los derechos ciudadanos!”.
La morenista, Valentina Batres, destacó que la reforma busca reorientar recursos económicos “hacia sectores estratégicos (…) consolidar funciones gubernamentales evitando duplicidades (…) la verdadera democracia no se mide por la cantidad de organismos que conforman su estructura, sino por la efectividad con la que responde a las necesidades de su población”.
En contraste, Royfid Torres, de Movimiento Ciudadano, afirmó en un tono enérgico:
“Venimos a tribuna a evidenciar otro desmantelamiento del Estado como lo conocemos, y que además desconoce una larga lucha que se ha dado desde la oposición desde hace casi tres décadas: no estamos hablando de una reforma de simplificación administrativa, estamos hablando de un rediseño de los órganos del Estado, producto de largas luchas que ha dado la oposición”.
Y recordó que los órganos autónomos “en esencia son el resultado de éstas batallas que las minorías han dado, primero para que los derechos que tutelan fueran reconocidos en la propia constitución, y segundo que se crearan órganos especializados para garantizar esos derechos, que permitieron la transición en ésta ciudad en 1997”.





