La joven María José de 17 años de edad, fue privada de la vida luego de haber sido abusada sexualmente al interior de su vivienda en la colonia La Cruz Coyuya, en la alcaldía Iztacalco de la Ciudad de México.
El presunto agresor habría sido su propio vecino, el cual fue sorprendido al interior de la vivienda por la madre de María José, quien resultó herida ya que el agresor la hirió tanto a ella como a la joven con un arma punzocortante.
Ambas mujeres fueron auxiliadas por los mismos vecinos, los cuales detuvieron al presunto feminicida, quien fue entregado a policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), finalmente fue trasladado al Ministerio Público.
La SSC a través de una tarjeta informativa detalló que los oficiales atendieron el reporte “en uno de los descansos de las escaleras observaron a una mujer con manchas hemáticas en el rostro, quien refirió que, cuando llegó a su departamento, se percató que un sujeto agredía a su hija de 17 años de edad y, al tratar de defenderla, el hombre la lesionó con un cuchillo a la altura del cuello”.
También elementos del área de Investigación y Servicios Periciales de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) arribaron al lugar de los hechos.
El padre de María José explicó que su hija se encontraba en la vivienda, debido a que era estudiante del Colegio de Bachilleres del turno vespertino, pero el agresor aprovechó que su madre salió del departamento para atacarla.
“Mi hija estaba sola en la mañana porque iba a la escuela en la tarde, entonces es normal que se quede en casa haciendo tareas. Su mamá salió y cuando regresó escuchó ruidos, abrió la puerta y vio salir a una persona de la habitación de mi hija”.
El hombre hizo un llamado a las autoridades a no permitir que el responsable quede en libertad.
“Justicia, no quiero que esta persona nunca más salga de la cárcel, quiero que esta persona se refunda en la cárcel, quiero que los presos escuchen el dolor de un papá que perdió a su hija, una niña que estudiaba en el Bachilleres, una niña que este año iba a entrar a la universidad, una niña que no le hacía daño a nadie, una niña inocente, una niña feliz, una niña que su único pecado fue quedarse en su casa”.





