A través de un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México, la investigadora del Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad del Instituto de Ecología de la UNAM, Marisa Mazari Hiriart, se explicó que extraer el agua ha provocado gradualmente un hundimiento en la superficie, haciendo perder volumen, y en consecuencia que la capital se vuelva vulnerable a presentar sismos.
“Extraer el agua de la Ciudad de México a una profundidad de 100 a 300 metros ha creado, durante décadas, un fenómeno de subsidencia, es decir, el hundimiento gradual de la superficie terrestre debido a la pérdida de volumen, el cual tiene relación directa con los sismos al volver más vulnerable a la urbe”, expresó Mazari Hiriart. Ciudad de México “zona de inminente desastre”
“Se le ponemos más leña al fuego con fallas, fracturas, permeabilidad, formaciones geológicas, pozos, cambio de uso de suelo, pérdida de biodiversidad, densidad poblacional, sitios de actividades productivas y el cambio climático, lo que tenemos es “una zona de inminente desastre”, añadió la especialista.
Las alcaldías de la Ciudad de México más afectadas por el fenómeno son: Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Iztacalco, Tláhuac y Venustiano Carranza.





