¡La Historia no nos brinda dos veces la misma oportunidad!

Andrés Manuel tuvo durante la primera semana de junio una oportunidad histórica mientras se enfrentaba al monstruo caprichoso, al usurpador de la casa blanca, al estafador, al apostador, al evasor de impuestos, al tipo que provoca conflictos por todo el mundo para convertirse en el vendedor de armas más grande de la historia.

Andrés Manuel tuvo la oportunidad de enfrentar al monstruo con dignidad de estadista, con la posición justa y correcta de quien defiende la libertad y la justicia; tuvo la oportunidad de demostrar una gran visión y compromiso de Estado…  y la dejó pasar.

Podemos comprenderlo; cualquier otro gobernante prianista hubiera hecho lo mismo. Enfrentarse al loco imperialista no es fácil y los posibles resultados son complejos y también son muy difíciles de prever sus consecuencias.

Sabemos que desafiar el odio xenofóbico y delirante de un individuo sin escrúpulos ni límites puede provocarle estados de locura aún desconocidos para todos.

Sabemos que las consecuencias para la economía de nuestro país podrían resultar muy graves.

Tal vez se logró detener una avalancha de acontecimientos que nadie puede prever con precisión ni de lejos.

Lo que realmente sabemos de la negociación deja mal sabor:

                0.            Sabemos que ahora nos convertimos en la antesala oficial autorizada por el pentágono y la CIA para controlar la ola migratoria que aspira al “sueño americano”, y a escapar de la miseria y violencia de sus países de origen. Esa fuerza de trabajo sin patrón busca los salarios mínimos de los estados unidos que son decenas de veces más altos que los que podrían obtener en sus economías atrasadas.  Dicho sea de paso, en sus países los salarios son más altos que en México, por eso no les interesa quedarse aquí; México sólo es el territorio (y gobierno) que les estorba para llegar a su objetivo.

                0.            Sabemos que todo el largo proceso y explicaciones y justificaciones para crear la llamada guardia nacional, que se quedó en un simple cambio de nombre, ha sido arruinado por las presiones norteamericanas y se ha convertido en la patrulla fronteriza hecha en México, supervisada por la border patrol.

                0.            Sabemos que reforzaremos los controles en la frontera norte para evitar que miles de mexicans browns molesten al míster.

                0.            Como muestra de buena vecindad compensaremos parte de las compras que China ha dejado de hacerle a EU a causa de la guerra tecnológica y comercial, sobre todo de productos agrícolas.

                0.            Nos comprometemos a no hacer negocios con China

                0.            Nos sumaremos al boicot comercial norteamericano contra todo lo que ellos ordenen.

                0.            Seguramente un par de acuerdos no escritos que nos serán comunicados después.

A pesar de todo eso, podríamos mostrar un poco de entusiasmo y aplaudir los logros alcanzados en una negociación de rodillas.

Debiéramos estar contentos de que se aplacó la furia de la hidra.

El peso se está recuperando después del susto; no hubo fuga de capitales, no tembló.

Pero… ¿ya quedó? ¿Ya está contento el iracundo pelos de zanahoria?

El problema es que nadie puede creer en las promesas de un alacrán güero y menos cuando su fama la teje picoteando amigos.

Las amenazas volverán, pase lo que pase; haga lo que haga México, Trump necesita votos, y por lo menos él cree que los obtendrá poniendo a México de rodillas.

Falta mucho tiempo para la elección norteamericana

y la piñata llena de votos, favorita de Trump está en la frontera.

Le va a pegar a México y a AMLO con todo y nadie aguanta tantos rounds absorbiendo todos los golpes; a veces por lo menos hay que correr y en otras tirar golpes, aunque no se logren, pero pueden ayudar a disminuir la paliza recibida.

¿Y qué tal si lográramos hacer lo que nuestro compatriota Paúl Ruiz

y con un poco de suerte le atináramos un par de buenos golpes a ese bravucón?

Porque debemos tener claro que no estamos en guerra contra EU, ni vamos a estar. Somos el costal de golpes de un pinche loco que le tira a todo lo que se mueve.

Pero es un loco vanidoso con ansias de poder y de dinero. No le importa su país ni el pueblo, al cual desprecia; quiere ganar la elección como sea y redondear sus negocios. Esta viejo, pero antes de morir quiere acumular riquezas sin límite.

La mayor parte del pueblo americano tiene vocación democrática y está cansado de la eterna política de guerra de sus gobiernos. A final de cuentas el pueblo siempre pone los muertos.

¿Qué pasa si aplicamos la técnica Ruiz? ¿Acaso nuestro paisano no sabía que el rival podría noquearlo? Claro que lo sabía, pero aprovechó las debilidades del adversario, se metió en su guardia y antes de que el otro se diera cuenta lo tenía en el suelo.

¿De veras todo lo que nos hagan los gringos nos perjudica? ¿Sigue siendo cierto que cuando estornudan nos da pulmonía?

Pues el problema es que el asunto va a seguir y este pinche vato nos va a estornudar en la cara varias veces.

¿Las siguientes veces que les va a dar Marcelo?

Los aranceles son un problema de ida y vuelta; el pelos de zanahoria le está pegando a su propio pueblo.

la industria maquiladora es de ellos y tarde o temprano se la van a llevar.

Respondemos al alza de aranceles con alza de aranceles.

Ellos son los imperialistas, ellos necesitan dominar y explotar este mercado y muchos más. Aprovechemos el doble impuesto que constituyen los aranceles para reducir nuestras importaciones y boicoteemos los productos gringos. Hagamos que el pueblo americano se dé cuenta de que este tipo está loco y que les hace daño.

Iniciemos un verdadero proceso de industrialización nacional y de desarrollo de nuestro mercado interno; claro que será muy lento el proceso, pero más rápido que si nunca empezamos a reconstruir nuestro país sin el miedo a “¿qué van a decir los americanos?”

Andrés Manuel tuvo una increíble oportunidad histórica y la dejó pasar, pero el bobo en la casa blanca le va a poner esa oportunidad varias veces en bandeja.

Los frijoles con tortillas y guacamole saben mejor en familia y con dignidad.

No pasa nada si nos echamos un par de rounds de sombra y si no podemos aguantar pos mandamos otra vez a Marcelo a negociar de rodillas.

Arturo Salcido Beltrán

asalcido.b@gmail.com

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